10473127_151111195059256_3207814937021398304_oDesde la Junta de Buen Gobierno de La Garrucha nos hemos enterado y nos han indignado las distintas agresiones y provocaciones que la llamada Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO), está haciendo en contra de nuestras compañeras y compañeros Bases de Apoyo Zapatistas de los poblados de San Jacinto, El Egipto, El Rosario, Kexil del municipio autónomo San Manuel. Dichas acciones de corte paramilitar se han realizado desde el día 25 de julio de este año, las cuales consisten en el despojo de tierras recuperadas, destrucción de casas, amenazas de muerte y de desalojos, uso de armas de fuego, contaminación de potreros con sustancias químicas, uso de armas blancas para herir y matar al ganado colectivo, tala de árboles y robo de maíz; provocando con esto que las y los compañeroas Bases de Apoyo Zapatistas de San Jacinto fueran desplazados; los cobardes agresores pertenecen al barrio Chiquiinavak, del pueblo Pojkol en el municipio oficial de Chilón.

Lo anterior se da en el marco de la compartición realizada entre el Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, buscando generar un clima de tensión y entorpecer las tareas de este encuentro histórico. Pero fundamentalmente la gravedad del asunto consiste en las amenazas ya mencionadas, en el desplazamiento de familias zapatistas y el peligro latente de una agresión armada homicida. Las mismas autoridades de la Junta de Buen Gobierno de La Garrucha alertan que se evitó una masacre como la de Acteal.

Esta guerra contrainsurgente está teniendo ya una nueva constante, ahora el paramilitarismo tiene el rostro de “organizaciones democráticas y campesinas”, son estas las que realizan la vil y mezquina tarea de agredir a mujeres, niñas, niños, ancianos y hombres dignos que por medio de su trabajo colectivo crean mejores condiciones de vida en aras de un mundo sin explotación, despojo, desprecio y represión. Esta tendencia se ha venido agudizando en los últimos meses, porque tampoco es nuevo que organizaciones como la ORCAO (la cual, dicho sea de paso, pertenece a la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas -UNORCA-, integrante a su vez de Vía Campesina) hagan labores de una guerra que no tiene nada de “baja intensidad”, ya son varios años que este nuevo tipo de paramilitarismo recibe migajas a cambio de lo que nunca conocieron, ni conocerán: la dignidad.

Antes fue la CIOAC, ahora es la ORCAO, pero siempre es el mal gobierno y el sistema capitalista el que con sus planes de muerte va sembrando agravios, lo que ignoran cada uno de Ellos, es que lo que cosecharán será la rebeldía organizada en comunidad de los pueblos en resistencia.

Desde la Red contra la Represión y por la Solidaridad hacemos responsables, de esta y de cualquier agresión a nuestras compañeras y compañeros zapatistas, a Manuel Velasco Coello y a Enrique Peña Nieto, bufón y virrey de los intereses de los señores de la banca y el dinero, que por medio de la horca, el cuchillo y los medios de comunicación de paga, mantienen este silencio genocida.

Hacemos un llamado a los distintos esfuerzos organizativos que integran a la RvsR, a las y los adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, a las y los condiscípulos de la Escuelita Zapatista, y a toda persona honesta que sienta como suya esta agresión, a que levantemos la indignación, a que organicemos nuestro dolor y nuestra rabia y que de acuerdo a nuestros tiempos modos, formas y geografías, realicemos acciones de solidaridad y compañerismo.

A nuestras compañeras y compañeros zapatistas les decimos que no están solas, que no están solos, que si los tocan a ustedes nos tocan atod@s. Nunca más una agresión impune, las y los abrazamos en colectivo, porque el mundo nuevo que florece lleva en sus raíces la dignidad rebelde zapatista.

¡JUSTICIA PARA EL COMPAÑERO GALEANO!

¡L@S ZAPATISTAS NO ESTÁN SOL@S!

¡VIVAN LAS BASES DE APOYO ZAPATISTAS!

¡VIVA LA VIDA! ¡MUERA LA MUERTE!

Contra el despojo y la represión: ¡la Solidaridad!

Red contra la Represión y por la Solidaridad

(RvsR)