via campesinaPublicado el Miércoles, 14 Mayo 2014 04:16

Consternados consternadas, indignados indignadas, pero también firmes en solidaridad y en la lucha, así estamos frente a las agresiones que terminaron con la vida del maestro Galeano, un hermano y compañero zapatista, en La Realidad, Chiapas.

Porque sabemos que estas agresiones contra los zapatistas, como todas las anteriores, parten del mal gobierno, de los empresarios y del imperialismo, que buscan aniquilar a quienes luchan por la libertad y la justicia, que buscan eliminar a quienes siembran esperanza. Porque esa esperanza crece y se multiplica en luchas y experiencias de los pueblos del mundo entero, frente a un capitalismo que ha demostrado enésimamente ser el causante de las injusticias, se responde con violencia y muerte.

Frente a la perdida de Galeano, expresamos nuestra solidaridad, nuestro abrazo en el dolor pero también en la convicción de que de la mano de nuestras luchas, las de los pueblos, llegará la justicia que florecerá. Asimismo, nuestra solidaridad para con los heridos, con la comunidad agredida, con las familias y las compañeras y compañeros, y hoy les decimos que no están solos, que nosotros no estamos solos, que estamos juntos en la lucha en todos los rincones del planeta.

Como expresamos hace unos meses, la violencia contra los humildes, contra hermanos indígenas y campesinos, solo responde a la lógica egoísta del imperio, el capital y sus gobiernos. Servir a esta lógica, es traicionarnos como clase, traicionar a los pueblos, a los trabajadores y trabajadoras, es traicionarnos a nosotros mismos. No importa bajo qué organización o qué tipo de organización se produzcan estos hechos, pues solo sirven a los planes del enemigo, que se relame en su ambición y avaricia. Por eso, nuestro repudio al asesinato, nuestro repudio a las agresiones y a los daños provocados en la comunidad, en la escuelita, y nuestro repudio a los falsos relatos y mentiras que intentan encubrir la agresión, que hablan de confrontaciones y disputas internas en la comunidad como origen y causa del asesinato, como justificación. No hay justificación.

Por esto condenamos firmemente estos hechos, responsabilizamos principalmente al Estado mexicano y al Gobierno de Chiapas y su campaña contrainsurgente, así también responsabilizamos a las organizaciones y paramilitares que se prestan a sus intereses de dividir, de asesinar y de destruir por las dádivas que les ofrecen los de arriba.

Desde el movimiento campesino indígena latinoamericano e internacional con los ojos y el corazón acompañamos y nos sentimos acompañados.

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la solidaridad y globalicemos la esperanza!

¡Por la Tierra y la soberanía de nuestros Pueblos,

América lucha!

Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo

Región Norte América de La Vîa Campesina Internacional

Anuncios