Estos días los muros tuvieron una pequeña fuga que nos regaló una breve visita a Barcelona.Des del penal de máxima seguridad de Sinaloa llegó Alberto Patishtan, preso político chiapaneco a punto de cumplir 12 años encerrado, acusado de un delito que nunca cometió. También nos visitó Nataniel Hernández, en el exilio porque se encuentra bajo proceso por ejercer su trabajo como defensor de derechos humanos en el centro de ddhh Digna Ochoa de Tonalá.

Sabemos que no son los únicos en una situación parecida, la criminalización de la protesta social y el hostigamiento hacia defensores de derechos humanos parece ser algo común en México.
Estos días Barcelona celebraba una asamblea permanente de tres días coincidiendo con el aniversario del 15M, el movimiento que ha llevado a las plazas de ciudades y pueblos el debate y propuestas sobre el mundo que queremos y el cómo lo queremos. No hay respuestas a todo, aunque sí algunas certezas… y sabemos que el camino que tenemos que recorrer es largo. Como se pudo leer en las plazas y ya habíamos escuchado antes, “vamos lentos porque vamos lejos”.
Patishtán y Nataniel nos acompañaron en varias charlas-debate, compartiendo experiencias y propuestas sobre educación, sanidad, vivienda, movimientos sociales, política, autoorganización… Platicamos con la joven plataforma “reraguarda en moviment”, que aglutina a los querellantes y represaliados de las últimas “grandes actuaciones” de las fuerzas represivas de acá; Nos acompañaron en el grito de “Laura libertad”, la compañera de CGT que dos días después abandonaba la cárcel tras 23 noches encerrada, acusada por una simple acción simbólica de denuncia frente a la Bolsa de Barcelona. El dolor duele igual en todos lados, la represión apesta igual en todos lados, pero el buen sabor de las cosas bien hechas también es el mismo en ambos lados del océano.
Por ahí les contamos en sendas cartas personales todo lo que vimos y escuchamos juntos.
Va con esta nota y las fotos un poquito de aire para todos los presos políticos y exiliados, y una pizca de la esperanza que se respira por Barcelona des de que las personas tomaron de nuevo las calles y las plazas.

Un abrazo solidario,

l’Adhesiva, espai de trobada i acció
Grupo de apoyo a la Zona Costa
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